jueves, 8 de abril de 2010

LA SOLUCIÓN PACÍFICA DE CONFLICTOS EN LA ESCUELA


Institución Educativa Carlos Holmes Trujillo

Sede Policarpa Salavarrieta

Santiago de Cali - Valle

AUTORES

ADRIANA MILENA CÓRDOBA GARCÍA

LUZ EDITH ESPINOSA MARTÍNEZ

MARÍA DEL CARMEN OBREGÓN MOSQUERA

ARLEY ZUÑIGA ROJAS

VALLE DEL CAUCA

SANTIAGO DE CALI

2.010





EL CONFLICTO EN LA ESCUELA


El conflicto en la institución escolar se presenta básicamente por la misma naturaleza de la escuela, la cual es asimétrica en cuanto a sus integrantes: niños, niñas, jóvenes, adultos; además de ello, es jerárquica en cuanto a su organización y pública en cuanto a su constitución, teniendo en cuenta todo esto, no es extraño que en la escuela surjan conflictos y diferencias de posición a diario.

Se puede decir que los conflictos conviven entre los actores educativos y generalmente se asocian a faltas que cometen los mismos al cumplimiento de las normas, las cuales posteriormente son castigadas por la autoridad escolar.

Es necesario aclarar que los conflictos interpersonales no siempre surgen por el incumplimiento de las normas, estos surgen de las relaciones entre dos o más actores educativos, en este sentido, el procedimiento no debe consistir en sancionar o castigar sino en buscar otros mecanismos que permitan aclarar el conflicto y buscar su solución.

Se debe partir de tener claridad en lo que es un conflicto, reconocer cuál es su dinámica interna, conocer diferentes maneras de abordarlo y por último desarrollar habilidades en la aplicación de técnicas para su resolución. La escuela debe llegar a tener la capacidad de abordar los conflictos con un sentido de comunidad.



¿QUÉ ES UN CONFLICTO?


“Los conflictos son situaciones en que dos o más personas entran en oposición o desacuerdo de intereses y/o posiciones incompatibles donde las emociones y sentimientos juegan un rol importante y la relación entre las partes puede terminar robustecida o deteriorada, según la oportunidad y procedimiento que se haya decidido para abordarlo”[1].

En las relaciones interpersonales así como encontramos coincidencia, cercanía, identificación y reciprocidad con el otro, también son frecuentes las emociones, sensaciones y experiencias con dirección opuesta que impactan las relaciones y es aquí donde los conflictos son inevitables pero todos son susceptibles de administrarse y resolverse.


¿QUÉ ES LA RESOLUCIÓN PACÍFICA DE CONFLICTOS?


“En simples palabras, se puede describir como la intención y voluntad de las personas en resolver una disputa”.

“La resolución pacífica de conflictos es una habilidad social que contribuye y enriquece la vinculación entre las personas”.[2]

Desde una posición colaborativa, el proceso de resolución de conflictos implicará:

“La consideración de los intereses de la otra parte involucrada en el proceso, dispuesto(a) a ceder en las posiciones personales para llegar a una salida, que beneficie a las partes involucradas en el conflicto, a fin de mantener, cuidar y enriquecer la relación, si es parte de las expectativas”.

Por tanto, el proceso de resolución pacífica de conflictos involucra reconocer igualdad de derechos y oportunidades entre las partes en la búsqueda de solución que satisfaga a ambas partes, restablecer la relación y posibilitar la reparación si fuere necesario.

Es muy importante tener en cuenta que para llegar a resolver los conflictos entre las personas, es necesario poner en práctica dos acciones fundamentales:

  1. Mirar de frente los conflictos, esto quiere decir hacerlos visibles en las relaciones interpersonales, con esto se facilita ponerle nombre a la situación para reconocerla mejor.
  2. Tomar posición frente a los conflictos y las personas, es decir, tomar la decisión de abordarlos y de la mejor manera.


¿QUÉ ES LA AGRESIÓN?


“La agresión es una respuesta hostil frente a un conflicto latente, patente o crónico. También se asocia la agresión como una conducta fuera de control que tiene como propósito ganar en la relación a costa de los intereses y muchas veces de la integridad física y/o psicológica de la otra persona. La respuesta agresiva es una expresión cargada de emotividad, que suele profundizar la disputa, sin dar pasos a la resolución.


La agresión también es percibida como la carencia de manejo de otras herramientas para expresar los sentimientos, necesidades e intereses en la relación con otros. Su expresión es diversa, y como tal requiere de mecanismos propios para abordarla entre las partes[3].


¿QUÉ ES LA VIOLENCIA?


La violencia podríamos entenderla como la situación de desborde y trasgresión más allá de la agresión con que se enfrentan situaciones que generan malestar o dificultades. La violencia se acerca mucho más a un conflicto en el que no sabemos cómo regresar a una situación de orden y respeto de las normas sociales.


La violencia también puede ser comprendida como un “acto imprevisible”, en tanto corresponde a una conducta manifiesta de fuerza desmesurada y automática, aun cuando pueda expresar intención de daño, puede ser considerada como la consecuencia de un proceso más largo de hostilidad y/o agresión entre dos o más personas, con y sin amenaza.


Conceptualmente, no existe consenso en cuanto a las distinciones entre agresión y violencia. El límite diferenciador es aún motivo de estudio. Existe mayor concordancia teórica en aceptar que el foco de intervención debe estar en el estilo o proceso interrelacionar el anterior a cualquier acto de violencia, más que en el propio hecho de violencia. De lo anterior, se desprende que frente a un conflicto, agresión y violencia se actúa y se debe abordar con distintas herramientas.


¿CÓMO ABORDAR LOS CONFLICTOS?


Existen dos formas de abordar los conflictos:

Desde una posición controversial. Con esta forma una de las dos partes gana y la otra pierde, ya que lo que se busca es satisfacer las necesidades a costa de la insatisfacción de la otra persona.


Desde una posición colaborativa. Con esta forma las dos partes ganan ya que con ella se busca distinguir y considerar los intereses, emociones y expectativas de las dos partes en juego en la alternativa de resolución.


Todas las personas adoptamos una postura frente a un conflicto:

Una en la que existe mayor preocupación por uno mismo en la resolución de conflictos

Otra en la que existe mayor preocupación por el otro en el proceso de resolución de un conflicto.

Teniendo en cuenta estas dos posturas, de acuerdo con el texto de Thomas y Kilman. Estilos de conflictos, se distinguen cinco estilos posibles de enfrentar una controversia:

  • Competitividad
  • Evitación
  • Compromiso
  • Acomodación
  • Colaboración

Estilo competitivo: Cuando una persona persigue sólo los objetivos personales a costa de la otra parte, centra su energía en sus propios intereses sin detenerse a pensar en el otro u otra. Decidir por este estilo es ubicarse en un enfoque controversial. Excluir, discriminar, aislar, imponer a través de la fuerza, agredir, hacer abuso de poder son actitudes y comportamientos que se asocian a este estilo de abordaje, lo que muchas veces se traduce en no abordar la disputa por tanto no se logra resolver.


Ejemplos:


Cuando utilizamos expresiones como:

-No voy a escuchar más…

-Tú no tienes la razón por tanto yo…

-¡Cállate! o ¡silencio!

-Continúe en lo que está,…

-No estoy de acuerdo contigo por tanto yo…


Estilo evitativo: Cuando la persona actúa sin afrontar o sin querer ver el conflicto. Lo que implica no tomar en consideración a sí mismo ni a los demás. Generalmente esta actitud facilita la presencia de conflictos latentes y/o crónicos en la relación. Al no asumirlo, se arriesga que el conflicto desencadene en un problema mayor.


Ejemplos:


Hacer como que nada ha pasado,

Esperar que otro u otros actúen,

No tomar iniciativa,

Negar que exista el problema.

No se preocupe no diré nada.


Estilo acomodativo: Cuando una de las partes renuncia a su punto de vista e intereses cediendo frente a la postura de la otra parte.

En ocasiones esta actitud puede llevar a lograr un interés superior, como la integridad física, en el caso de amenaza desde una de las partes. Sin embargo, aquí una voz de ALERTA. Una actitud acomodaticia prolongada podría estar tapando otras de mayor agresión como: El abuso de poder, el hostigamiento, la amenaza permanente o intimidación.

Ejemplos:

Está bien, lo que usted diga,

Tome, llévese todo pero no me dañe,

Está bien, tiene usted razón, haré el trabajo de nuevo.



Estilo compromiso: Cuando ambas partes tienen la voluntad de crear una salida al conflicto.


Generalmente es a través de la negociación. Esto implica que ambas partes ceden en sus intereses y logran a su vez una satisfacción parcial de sus necesidades.


Ejemplos:

“Dedicaremos este tiempo al trabajo grupal y en la clase de mañana exponen los grupos”,

”Cuando termines de arreglar tu cuarto podrás ver X minutos de TV”.

O “no usaré el sobrenombre y tú no me excluyes del grupo”.

”Yo no te suspenderé de clases y tú repararás el daño causado”.

Cuando se utiliza este estilo, se pierde y se gana.


Estilo cooperativo o de colaboración: Cuando ambas partes en conflicto están dispuestos a transformar la incompatibilidad de intereses en alternativas comunes que satisfagan a ambas partes. Es decir, las partes tienen la confianza y el deseo de superar la disputa, ganando ambos en la resolución del conflicto.

Ejemplos:

Disposición de ambas partes, cara a cara, dialogar sobre el conflicto y resolución.

Las partes voluntariamente buscan ayuda de otra persona a través de la mediación para la resolución del conflicto.


¿QUÉ ES LA MEDIACIÓN ESCOLAR?


“La mediación escolar es una forma de desarrollar conflictos. En todas las tradiciones culturales existe la figura de la “persona-recurso” que en el entorno cercano de la comunidad, se brinda a escuchar y a pensar en voz alta sobre aquellas situaciones preocupantes que con frecuencia los propios protagonistas no saben cómo afrontar.


La mediación se propicia cuando dos personas o grupos que experimentan una situación conflictiva, deciden sentarse a hablar en presencia de otra persona que no emitirá un juicio ni decidirá por ellos. En este momento se crea un espacio privilegiado para encontrar un acuerdo que tramite las diferencias de los actores del conflicto sin acudir a la violencia.

La medicación puede considerarse como una extensión del proceso negociador, a la que puede recurrirse cuando las partes no han podido avanzar tratando el conflicto directamente entre ellas. La mediación implica la intervención de un tercero neutral, aceptable para las partes, sin poder de decisión sobre el acuerdo al que eventualmente puedan llegar y cuya función primordial es ayudarlas, mediante la conducción de un proceso básicamente comunicacional, a explorar los diversos elementos implicados en el conflicto de modo tal que puedan encontrar opciones de solución satisfactorias y acordar sobre las formas y mecanismos para llevarlas a cabo.


La mediación es un método de resolución de disputas aplicables a las situaciones en que las partes en conflicto han llegado a un punto en que la comunicación entre ambas está bloqueada o es muy dificultosa y, por lo tanto, no pueden intentar resolver la desavenencia a través de la negociación directa. Por eso, suele definirse a la mediación como una “negociación asistida”. La mediación es un proceso en el cual un tercero neutral, sin poder sobre las partes, ayuda a éstas a alcanzar voluntariamente un acuerdo mutuamente aceptable.”[4].


CARACTERÍSTICAS DE LA MEDIACIÓN


Como proceso estructurado, la mediación tiene las siguientes características:

Voluntariedad

La mediación no es obligatoria, para que ésta sea posible las partes deben tomar la decisión de acogerse a la misma de manera voluntaria.


Consentimiento informado

Es necesario que la comunidad educativa en general esté enterada de la existencia de la figura de la mediación en la Institución y de su impacto en materia de convivencia y disciplina, por esto se deben desarrollar actividades que permitan dar a conocer dicha figura.


Cooperativa

Los estudiantes escogidos como mediadores deben cooperar en la resolución de conflictos. Esto es ante todo una labor de colaboración y de ayuda mutua.


Autodeterminación


Se debe tener siempre presente que los actores del conflicto son autónomos en las decisiones que tomen, el mediador propicia acuerdos que favorezcan a las partes y debe tener la habilidad para estimular dichos acuerdos.


Las partes no están obligadas a acordar.


Imparcialidad / neutralidad


Un aspecto muy importante en la mediación es que el mediador logre la neutralidad. Esto implica:


Que los mediadores no utilicen prejuicios ni favorezcan de cualquier manera a alguna de las partes.


Los mediadores no deben tener favoritismos por ninguna de las partes, además, no debe estar involucrados de ninguna manera en el conflicto.


Confidencialidad

Es importante saber que todo lo que se trate en las sesiones de mediación es confidencial, ningún asunto tratado puede ser divulgado ni por los mediadores ni por los actores del conflicto.


FUNCIONES DEL MEDIADOR


El mediador debe cumplir con las siguientes funciones a lo largo de las sesiones:


Facilitar

Primero que todo promueve la cooperación y confianza entre las partes. Cuida de que el proceso continúe, dirige el conflicto para sacar adelante la negociación no para endurecer posiciones y muestra posibles áreas de acuerdo.


Abrir canales de negociación

El mediador interviene para restablecer la comunicación cuando por algún motivo las partes involucradas no se hablan.


Reducir la tensión y el conflicto

Buscar que las partes continúen teniendo una relación respetuosa y cordial entre sí.

Mejorar la habilidad de las partes para comunicarse, traduciendo y transmitiendo información

Esto es muy necesario ya que muchas veces las partes hablan pero no se comprenden entre sí y además pueden no ser conscientes de ciertos hechos o tener percepciones diferentes de los mismos.


Distinguir las posiciones de los intereses

Generalmente no se puede acordar sin modificar la forma o el contenido de las demandas originales.


Crear opciones

El mediador no siempre es pasivo, puede sugerir ideas. Aunque no debe olvidar que es recomendable que las partes hallen sus propias opciones.

Ser agente de realidad

El mediador siempre debe propiciar que se llegue a un acuerdo razonable y justo, si las partes desean acordar.



[1] GOBIERNO DE CHILE. MINISTERIO DE EDUCACIÓN. Conceptos clave para la resolución pacífica de conflictos en el ámbito escolar. Cartilla de Trabajo. 1a ed. Chile: Unidad de Apoyo a la Transversalidad. División de Educación General, Ministerios de Educación., 2006. Pág. 14.

[2] Ibíd. Pág. 15.

[3] Ibíd. Pág. 16.

[4] VALLEJO SPITIA, Henry y GARCÍA VELÁSQUEZ, Diana Patricia. Guía didáctica para la mediación escolar. Santiago de Cali: Alcaldía de Santiago de Cali. Secretaría de Educación Municipal: Artes Gráficas del Valle, 2008. Pág. 40.



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